Valdosa, Burgos

Este fin de semana estuvimos paseando por el Valdosa, en Burgos. No es muy alto (1.412 m) pero tiene una preciosa subida (y exigente) que me sirvió para entrenar la fuerza de piernas este fin de semana, como véis en la foto. Estas mañanas de bici disfrutan de ese entreno.

No hay track para compartir, pero he encontrado alguno en wikiloks que os puede servir si os apetece esta excursión, que es muy recomendable por los preciosos tesoros que esconde este montecito, como un castro celta en su cima o increíbles caminos en la roca que deja la erosión del agua… pero mejor verlo 😉

Caminito de Belén, pero en Urbión

El fin de semana pasado hicimos doblete montañero y el domingo nos fuimos a la tradicional subida del Belén al pico de Urbión. ¡Y tan tradicional! Nunca había visto tanta gente subiendo una montaña, ni siquiera en nuestra atestada Pedriza. Es una sensación un poco rara para los que nos gusta el silencio y la soledad de la montaña, pero también es divertido y diferente, asíque lo disfrutamos un montón.

Aunque no subimos al pico en el track que compartí en mi perfil en wikiloks váis a encontrar el camino para llegar hasta el último repecho a afrontar, que es inequívoco y no lleva lugar a dudas o pérdidas. Y como en la imagen que comparto, como todas las cuestas, su dureza depende del montañero que las mire.

Ahora, este post tan buenrrollero tengo que terminarlo con una advertencia. Estas salidas son geniales, compartimos la montaña con amigos no acostumbrados, vemos los bosques nevados, los paisajes más bonitos del invierno, nos divertimos, … ¡¡pero no están carentes de peligro!! Y los días tan bonitos como el que disfrutaron se empañan con accidentes de desconocidos y conocidos que vivimos el domingo. Asíque: cuidado! En invierno la nieve está helada, ten cuidado con los niños, no intentes seguir el ritmo de otros más experimentados, y sobretodo: no pasa nada por no subir hasta arriba, el Urbión (y cualquier otro monte) ahí va a seguir para que lo disfrutes otro día 😉

Por fin llegué al Yelmo

El sábado pasado, como os adelantaba en el post de felicitación navideña, tuvimos salida montañera con el Club Alpino Madrileño, probablemente la última que hagamos este año y una de las más divertidas y agradecidas que hemos tenido.

Para empezar, la montaña nos regaló uno de esos días espectaculares que sólo las alturas saben crear, y en cuanto ascendimos unos metros nos dimos cuenta de que estábamos sobre un mar de nubes que cubría Madrid y Castilla – La Mancha. Todo el día pareció más mayo que diciembre, y el que no se crea lo del calentamiento global en estos días que estamos viviendo tiene el mejor de los ejemplos de que algo está pasando con nuestro planeta.

Para seguir, la marcha estaba coordinada por Rosa, una persona del club a la que le estamos cogiendo un cariño inmenso porque nos está enseñando los mejores rincones de La Pedriza, ese lugar tan maravilloso que tenemos a 40 minutos de casa, que impone mucho respeto a los montañeros primerizos (como yo). Además se ha formado un grupo de gente para estas salidas muy majete, que siempre tienen buenos consejos para los que empezamos y nos ayudan en todos los pasos difíciles, asíque es un gustazo.

Y para terminar, conseguí subir al Yelmo, que era mi objetivo de esta salida, para resarcir el miedo que me dio esa grieta de la cara norte la otra vez que me había puesto frente a ella. Eso sí, para dar los pasitos de piedra a piedra que hay después menos mal que estaba Juan Pedro una vez más conmigo… qué pava soy, lo más fácil es lo que me da más canguelo. Poco a poco 🙂

Ya he subido esta nueva ruta a mi mapa de excursiones en ArcGIS Online, y también la tenéis en mi perfil en Wikiloks para descargar el gpx, creado con la genial app OruxMaps para Android.

Y como en todas las salidas montañeras, las fotos se las debo a Gonzalo.

La Buitrera: esa montaña con algo especial

Para mí la Buitrera es más que un dos mil muy majo y divertido de subir aquí al ladito de Madrid: es el primer sitio al que me llevaron como “proyecto” de montañera y nunca olvidaré el miedo que pasé subiendo las canales heladas del primer tramo de ascensión, o bajando por un bosque lleno de hojas y barro como un patito. Nunca olvidaré lo largas que me parecieron aquel día todas las subidas, como si no se fueran a acabar nunca.

El pasado viernes volví por allí después de tanto tiempo y tantas cositas ya terminadas gracias a una excursión machacona del Club Alpino Madrileño en las que salimos desde la ermita de Hontanares (al ladito de Riaza, un lugar idílico para pasar el día con la familia) para ascender a La Buitrera, que después rodeamos dirigiéndonos hacia el Hayedo de Tejera Negra (ojo aquí porque las sendas y caminos hace tiempo que se perdieron y hay que ir por bastantes tramos campo y arbustos a través).

Coronando la Buitrera por segunda vez en mi vida, que nunca me ha dejado admirar sus vistas…

Antes de llegar al hayedo fuimos al collado del Hornillo (un sitio muy curioso). Desde ahí se toca una pista forestal desde la que hay que salir a coger un camino con hitos que sale a la izquierda nada más pisar la pista (¡¡no como nosotros que nos comimos unos kms de pista hasta que pudimos enmendar nuestro error). Este camino baja al parking de Tejera Negra.

 

El increíble hayedo al fondo, acompañando nuestros pasos.

Desde el parking remontamos parte del curso del río hasta que se tiene a la vista un prado elevado hacia el que sigue un camino de paso de ganado bastante evidente (por los tordos y por lo pisado que está). Ese camino se sigue y una vez se pasa el prado se continúan unos metros hasta una antigua pista forestal, muchos años hace que nadie la usa, que llega prácticamente al collado de Las Cabras.

Yo en la pista forestal, al borde del desmayo.

Desde el collado se sigue una senda marcada con hitos (y muy pisada) que nos lleva hasta el sendero de ascensión a la Buitrera, que hay que descender ya de noche y con cuidado (y frontales encendidos) en las zonas de pedrera y destrepes (muy sencillos ya que aún no había hielo esperándonos en ellos) hasta volver a la ermita de Hontanares, donde nos recibió una copiosísima lluvia de despedida de la actividad.

En fin, que cada vez que voy a la Buitrera me vuelvo con grandes recuerdos… se está convirtiendo en una montaña con un “alma” especial para mí 🙂

Antes de cerrar el post de hoy os recuerdo que este fin de semana dentro de Naturviva tendrá lugar Eskala en Bloke  la gran fiesta de la escalada organizada por la FMM a la que no podéis faltar para ver a los mejores escaladores del país en una de las competiciones más espectaculares del calendario.

Subida por las Milaneras

Este sábado, en contra de los peores presagios del tiempo y sus amenazas de lluvia, hemos podido completar la salida del Club Alpino Madrileño que la organizadora, Rosa, encantadora como siempre y que prepara unas marchas de lo más animadas, llamó “subida por las Milaneras”.

 

Al final, tuvimos un día excepcional para una subida exigente en La Pedriza: fresco, lluvia y nubes, y al alcanzar el collado de las Milaneras, un poquito de sol para calentarnos mientras tomábamos un tentempié. Os dejo el track en EveryTrail por si os apetece algún día repetir nuestro camino para esta excursión, lo podéis descargar, exportar…

Antes de desearos el mejor de los lunes posibles, quería también compartir con vosotros la noticia de que seré blogger de Eskala en Bloque Madrid gracias a la FMM. Tendrá lugar dentro  del marco de Naturviva, la feria del mundo de la montaña que organiza anualmente IFEMA, que este año será los días 16, 17 y 18 de noviembre y allí estaré para contaros todo lo que pase en la competición, para la que me tengo que documentar asíque espero vuestras recomendaciones de libros, artículos y etc. sobre el mundo del bulder 😉

Cabezas de Hierro, misión cumplida

La excursión de la semana pasada nos llevó a hacernos papilla las piernas en una salida clásica de Guadarrama, que hace parte de la Cuerda Larga, un camino mítico que aún no hemos atacado.

Esta vez sí que podemos decir que fue nuestra primera paliza, digo, salida en solitario como pareja montañera, ya vistéis que la semana anterior tuvimos que aceptar dos paseítos light por el mal tiempo… Y  es que esta salida nos ha dejado ya totalmente satisfechos con nosotros mismos, nuestra orientación y nuestra forma de llevar la marcha, al tiempo que vamos aumentando nuestra “autoestima” o seguridad en la montaña y nuestra confianza en que podemos salir también solitos de casa.

En plan Flash, ya en pleno descenso de la Cabeza Mayor, montaje de @gonvazquez.

A pesar de que es un poco exigente físicamente (unos 15 km de duro sube y baja) es una salida que se disfruta mucho (sobretodo la vuelta al sofá y la tarde de tranquilidad que yo me pegué después) y como digo en EveryTrail creo que cualquiera con un poquito de forma física (y de moral) puede hacerla, sobretodo hasta la primera cabeza. Llegar a la segunda da un poquito de grima por los pedregales que hay que pasar, pero depacito y con buen pie (y buen equilibrio) se llega a todas partes.