Exposiciones: Mario Testino, Todo o Nada en el Thyssen

El museo Thyssen da un paso al frente hacia la modernidad (quizá por la provocación de la exhibición de las piezas que ha coleccionado la hija del Barón, en el País Vasco que se inaugura estos días) y ha dado el campanazo con la que yo considero una de las exposiciones obligatorias para este otoño en Madrid, la muestra de 54 trabajos del peruano Mario Testino.

El sábado pasado por la mañana pudimos disfrutarla, y digo “disfrutarla” porque a pesar de ser el fin de semana de la apertura la muestra se podía ver con relativa calma y comodidad, aunque, no os voy a engañar, ninguna de las temporales del Thyssen está nunca vacía.

La muestra avanza de la fotografía de moda al retrato, en concreto, al que trabaja con el desnudo, y se basa sobretodo en el trabajo de Testino con caras conocidas del mundo de la moda, y alguna otra que pertenece al campo “celebrity”.  Los rostros que nos presenta el peruano son, en todos los casos, femeninos (lo cual yo considero un error, la exposición habría quedado mucho más redonda con ambos sexos y habría dado mucho juego escénico y de montaje oponer uno y otro).

Destaca, para mi humilde gusto y opinión, la última serie de desnudos y retratos, entre los que se incluyen bellísimas fotos de Cameron Díaz, Jenifer Anniston o Kate Moss, y mi favorita de toda la muestra, un retrato de Gwynet Paltrow de este mismo 2010 que es la única foto fresca, natural, amable y cercana de toda la muestra.

En las demás, veremos artificio, pose, moda, belleza preparada, mujeres de hierro, de nácar, lejanas como torres de castillos en los cuentos. Fotos, sin lugar a dudas, bellísimas, hechas con maestría, logradas, de técnica perfecta, pero que sólo dejan el vacío en el corazón, a través de la expresión de las walkirias de nuestra era, lejanas y perfectas.

Creo sinceramente que no estaban expuestos los mejores trabajos de Testino en cuanto a moda, no siendo nada deleznables los presentes, el criterio principal de selección parece la fecha, no hay trabajos anteriores a 2002-2003 (lo cual tampoco es malo, simplemente, no me gusta que el Thyssen lo presente como una “retrospectiva” o la primera exposición dedicada al trabajo de una persona y se queden sólo en lo último y más superficial, en mi opinión).

Aún así, sigo pensando que es un “must” de la temporada. Lo más espectacular: Werbowy en todas sus facetas, moda y desnudo; la escultural Gysele y los tres desnudos antepuestos, Schiffer (para una portada de Vogue Alemania, como véis en la imagen)-Moss-?¿ (no recuerdo el nombre) de la antepenúltima sala.

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