Descubrir California: etapa 2 “Frisco”

Creo que si tuviera que elegir algo de mi viaje del año pasado, lo típico de “con qué te quedas de…?”, me quedaría con San Francisco sin ninguna duda.

San Francisco es una ciudad increíble. Es una ciudad grande, multicultural y abierta donde la gente es amable y sencilla. En muchos momentos me recordó a Madrid donde los madrileños siempre intentamos hacer que el de fuera se encuentre “como en casa”.

¿Dónde alojarse en San Francisco?

Hay muchas opciones, en mi opinión no recomendaría el centro de la ciudad. Si puedes, opta como hice yo por los barrios con más encanto (dormimos a 2 minutos de las “Painted Ladies”) y conexión directa al centro con los tranvías o autobuses. Los mejores barrios para vivir “Frisco”: Alamo Square (muy tranquilo) y Castro (algo más jaranero).

Nosotros nos alojamos en el Casa Loma Hotel, pero tengo que deciros que NO ES UN HOTEL. Son más bien habitaciones con baño compartido. No hay servicio de comidas, ni de limpieza de la habitación, tú te lo guisas y te lo comes. Las habitaciones no están mal de tamaño, pero no tienen armarios, por ejemplo (sí cajoneras) y también tienes un pequeño aseo dentro de las habitaciones. Dispone de máquinas de lavar la ropa. Lo peor es el personal: es casi invisible y poco amable (debían de ser los únicos así en la ciudad).

Consejos de movilidad urbana

  1. Comprad los pases de transporte público de uno, tres o cinco días que existen. Al principio parecen caros… ¡pero se utilizan para todo! Y es que hay cuestas en San Francisco que merece la pena esperar al tranvía para que nos las suba.
  2. Alquilad bicis al menos un día de vuestra estancia. Es toda una experiencia recorrer el Golden Gate en bici, pero también las podéis alquilar para cruzar la ciudad por su maravilloso carril bici, llegar al Golden Gate Park y verlo entero (a pie es casi una tarea de titanes).
Qué ver y hacer en San Francisco
Hay muchas cosas pero yo os dejo mi top five de experiencias:
  1. Alquilar unas bicis y cruzar el Golden Gate para ir a Sausalito, a Tiburón, y volver con la bici en ferry… 40 kms de pura gloria pedaleadora 🙂
  2. Cenar en ChinaTown un auténtico festín de platos chinos nunca vistos hasta el momento por unos 12 dólares por persona.
  3. Ve al Golden Gate Park. Entra por la zona de la calle Fell (y ya de paso patéate el barrio más hippie de Frisco) y antes para en el supermercado orgánico que hay en Fell con Stanyan. Cómprate la comida y vete a disfrutarla en el césped de uno de los parques más impresionantes del mundo. Disfruta por la tarde de sus museos, de las zonas de patinaje “disco”…
  4. Ve a una sesión Sing-A-Lone del cine Castro. Son quince dólares por ir a ver una peli del año pun pero estar en una sesión de cine en la que todo el mundo canta siguiendo las canciones como en un karaoke, te dan a la entrada atrezzo para disfrazarte e interactuar y hay concurso de disfraces entre el público… es una experiencia que no tiene precio. Y si ya te pasa como a mí y la peli es Grease, mi peli de la infancia, pues ni te cuento.
  5. Ver el museo de Arte Moderno de San Francisco. Su colección, instalaciones y arquitectura merecen la pena. Tiene también una cafetería muy agradable para tomar algo.
Qué no ver en San Francisco
En mi opinión, el viaje a Alcatraz no merece mucho la pena, salvo si el día está bonito y puedes disfrutar de la media hora en barco hasta la isla. Es una americanada y a ellos les encantará eso de estar en sitios donde se encarcelaba a gente, pero la sensación general cuando estás allí es de “ah… pues… vale…”. Nosotros no entendimos muy bien esa “espectacularización” de una cosa tan tremenda… ¡y encima es carísimo!
Tampoco nos gustó mucho la experiencia “4 de julio” en San Francisco. Nos fuimos al Pier 33 y aquello era como una barraca de feria mezclada con las rebajas de agosto de El Corte Inglés. No nos gustó mucho esa forma de “ocio” y nos fuimos agobiados sin ver los fuegos artificiales… Igual desde otro sitio… Pero vamos, el Pier 33 no hace falta ni que lo piséis.
Dónde comer en San Francisco
En Sausalito, no dudes en esperar si no hay mesa en el restaurante Copita. Un mexicano de fusión increíble. Riquísimos (dijeron mis acompañantes) los tacos de pescado, que son uno de los platos de California por excelencia. Quizá un poco más caro de lo normal en California, pero merecía la pena.
Los desayunos del Álamo Café son legen…dary, incluso ahora los recordamos muchas veces con mucha pena ¡queremos bagels recién hechos en Madrid! 
Cómprate una hot cookie de las que venden en la tiendecita de al lado del cine Castro… y para acompañar, un cartón de leche tamaño “niño de colegio” de EEUU de esos que siempre salen en Los Simpson.

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